
Estimados:
Conocerán ustedes la dificultad de elegir una manera de empezar a escribir algo..., tal vez hayan pasado horas, días, o semanas pensándolo, o acaso se hagan presas de un inspiración brutal. Como sea, aquí llego yo (presa y depredadora de inspiraciones) la autodeclarada Gala del Nuevo Mundo (:D) a predicar entre mis amigos escribas.
Hace tiempo ya que dejé de conocerlos, salvando a unos cuantos y por supuesto, destacando la existencia (oh, mi amigo) del Maestro Insurgente Sebastián Gabriel Barrasa.
Bueno, así que, se preguntarán, ¿para qué les escribo? Creo yo que es, en primer lugar, para rendir homenaje a su causa.
Por mucho tiempo pensé, (pienso, pienso...) que los caminos solitarios llevan a las más grandes revelaciones sobre la existencia, es decir, que cuando uno camina solo, llega mucho más lejos (porque no carga a nadie en los hombros) y entonces, llegado uno a cierto punto (después de andar bastante), tiene que cometer la osadía (¿la locura?), de caminar más alla de sí mismo, osea; dejándo atrás sus propias limitaciones (y demonios).
Así, el solitario camina dejando atrás a su pueblo, a su amor, y a su propia imagen en el espejo, y un día reconoce lo mucho que aprendió y sonríe.
"¡Al fin soy libre!" grita desde la cima de una montaña muy alta, pero su voz no halla eco; las montañas no abrazan la causa de ningún hombre solitario. Entonces recuerda los ojos de su patria perdída y solloza; "Libre, ¿para qué?" pregunta, como le enseñó a inquirirse un profeta, y al fin, halla fuerza para conocer su penúltima verdad; es precisa la unión de muchas visiones, que conformen una sóla visión, una flecha: el anhelo de erigir un Nuevo Mundo.
Y dirán algunos, "No hay nuevo mundo posible, toda causa está perdída antes de empezar", y aunque así fuera, ¿Quien osará luchar, y sucumbir, por su más alta virtud? ¿Quién puede llamarse a sí mismo, "artista"?
Dijo el señor Wilde, que todo arte es inútil, por ende: "inutilitario", es decir: "anti-capitalista". Porque todo lo que tiene precio, amigos, carece de valor. ¿Quién se anima a ser artista; creador de lo invaluable, de lo inútil, de toda causa perdída?
Nos han capitalizado el derecho a imaginar; ahora hay que concebir revoluciones que se vendan en cómodas cuotas, porque la comodidad, como el paraíso; es una promesa que nos hizo un dios burgués que veranea en Ibiza o en Punta del Este.
Yo he encontrado a mi paso almas nobles, verdaderos creadores y artistas, y también lloré mi impotencia solitaria en la plaza del pueblo: donde una gran T.V mostraba todas las miserias de este mundo ¡Y ocultaba la magnificencia del espíritu que crea allí donde todo está perdído!
Unámonos, pues, amigos, camaradas, compañeros... ¡Que se agite la bandera de nuestro sagrado inconformismo!
*Cruzagramas es un grupo activo de escritores de todo el mundo (www.cruzagramas.com.ar)