Es el nombre que mi vieja le ponía a la televisión, desde que yo era muy chica. Me costó un par de años ponerme de acuerdo con ella; que la T.V. es una vil trampa de nuestra bendita modernidad, que nubla la buena visión de las cosas, y distrae la atención de las almas, para que no se miren a sí. De paso nos venden shampoos y formas de pensar, y resignaciones de un mundo "que no cambiará".
Les propongo, mis amigos, buscar la caja de herramientas (o pedirle un hacha al vecino), acercarse (diabólicos) a ese aparato infernal y romperlo en tantos pedazos como sea posible. Se sugiere también, agregar a tan majestuoso acto, una risa macabra y acaso el acompañamiento músical de un tema como Sucio y Desprolijo del señor Norberto Napolitano.
Si la destrucción intespestiva del aparato infernal les parece un extremo inadmisible, pueden ustedes ponerlo en venta o cambiarlo poruna colección de discos de Palito Ortega.
Les propongo, mis amigos, buscar la caja de herramientas (o pedirle un hacha al vecino), acercarse (diabólicos) a ese aparato infernal y romperlo en tantos pedazos como sea posible. Se sugiere también, agregar a tan majestuoso acto, una risa macabra y acaso el acompañamiento músical de un tema como Sucio y Desprolijo del señor Norberto Napolitano.
Si la destrucción intespestiva del aparato infernal les parece un extremo inadmisible, pueden ustedes ponerlo en venta o cambiarlo poruna colección de discos de Palito Ortega.
