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domingo, 9 de marzo de 2008

Ese aparato infernal...

Es el nombre que mi vieja le ponía a la televisión, desde que yo era muy chica. Me costó un par de años ponerme de acuerdo con ella; que la T.V. es una vil trampa de nuestra bendita modernidad, que nubla la buena visión de las cosas, y distrae la atención de las almas, para que no se miren a sí. De paso nos venden shampoos y formas de pensar, y resignaciones de un mundo "que no cambiará".
Les propongo, mis amigos, buscar la caja de herramientas (o pedirle un hacha al vecino), acercarse (diabólicos) a ese aparato infernal y romperlo en tantos pedazos como sea posible. Se sugiere también, agregar a tan majestuoso acto, una risa macabra y acaso el acompañamiento músical de un tema como Sucio y Desprolijo del señor Norberto Napolitano.
Si la destrucción intespestiva del aparato infernal les parece un extremo inadmisible, pueden ustedes ponerlo en venta o cambiarlo poruna colección de discos de Palito Ortega.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Amaneció esta mañana...

...y desperté cantando blues

Existe una duda perniciosa contra los domingos. He decidido perdonarle al domingo su falta y acaso, he decidido también transmutarme en domingo, para que todo pase por mí indiferente, como una desolación cándida..., soy una calle vacía de un domingo cualquiera.
Me cruzan viciones de orgías y de amores púdicos; putas que se enamoran, vagabundos. Quizá sean las 9 am. Todo calla. Todo terminó, todo seguirá indefectiblemente.
Y un blues para mí, calle vacía de un domingo cualquiera.





martes, 21 de agosto de 2007

Dicho sea de paso,


Siempre llevo encima un blues de Pappo
nunca sé cuándo
necesitaré un ansiolítico.