Solo estoy
bajo este sol, camino
tras ninguna huella
escupiendo en toda pre-tensión
Mi alma
se declara
libre hoy
En tu boca
no hay más
que desprecio y adulación
Y deseo
que nunca será amor
mi amor
La levedad es un fantasma
que envenena
el vino de mis días.
*A los lectores, mis excusas por la demora, un cambio de escenario político y físico, reclamó toda mi atención. Aunque no he dejado de escribir (¿podría hacerlo?), los menesteres ciberneticos no fueron tan seductores como un alegre olvido.
Hasta pronto,
