lunes, 27 de agosto de 2007

De la soledad,


Sólo en soledad puede un hombre, de verdad
conocerse a sí mismo
Es en esta perenne conversación entre sus seres
donde yace la esencia de su conocimiento.
Lo demás es máscara,
aunque se diga que en la interacción con el prójimo
se esconda el verdadero espiritu del hombre.
En una relación constante con el entorno
una mente olvidadiza puede cometer el desatino
de confundir el valor de las cosas.
¿Qué hay de romántico en el vivir?
Nada.
La belleza de las cosas fue concebida
y si se quiere, inventada
por mentes que buscaron trascender
o encontrarle un sentido perpetuo
a esta farsa del ser.
Así, se elige un destino
cuando se elige un creencia (cualquiera sea)
Desmitificar la fé es una elección desaventurada,
es una noche eterna devenida en espectro,
una impresión del instante
fenecido en la conciencia
y es delirio,
es blues que hace eco en la nada mismísima
de esta vida de paria.

viernes, 24 de agosto de 2007

De una tristeza,

Voy a hablarte de una tristeza
que me aprisiona el alma.
Un poco, la veo a diario.
Las horas pasan:
ayer yo medía el tiempo con tu presencia.
Te perdí de a ratos,
siempre tuve fé en la verdad, lo siento
tu amor fue incierto
y fue la promesa de un paraíso fuera de mí.

Pero aún no te he hablado de esa tristeza,
decía que la veo a diario;
a veces me saluda por la mañana
y me acompaña cuando cruzo la puerta.
No me deja olvidarla,
es persistente como una mujer enamorada
y es intrusa,
muchos hombres lo saben.

Cuando llego del infierno
de mi obligación cotidiana
me espera tendida en mi cama,
y no dice nada;
sabe que quiero estar sola.
Conoce los ojos que me devuelve el espejo,
se acomoda en un rincón de mi alma
y me abraza.

Usted se preguntará
por qué no la espanto lejos,
es que, aunque sea una tristeza
impertinente y sombría, mi amigo
es la única tristeza que yo tengo.

Y a mí me basta.

martes, 21 de agosto de 2007

Dicho sea de paso,


Siempre llevo encima un blues de Pappo
nunca sé cuándo
necesitaré un ansiolítico.
















Miro el sol por la ventana
mientras le sonrío, hipócrita
a los clientes en la oficina
y ordeno los papeles de mi prisión
porque dijo cierto pastor
que con el sudor de la frente
se habría de comer el pan

A mí me dijo un amigo alemán
que con el sudor de mi frente
yo habría de tomar mi vino

Así que espero hasta que caiga la noche
y mi ciudad inhóspita
mi Buenos Aires querida,
se vacía de humo y de violencia
y recorro las calles vacías
pateando botellas,
deseando
aniquilar el porvenir.

Y me pregunto, todo el día
para qué
vivo así.

sábado, 18 de agosto de 2007

Del desamor, l

















Todo es ilusión, triste, tristísima ilusión
tus ojos, mi hastío redimido
la unión de nuestra carne en alma,
triste, tristísima ilusión.

viernes, 17 de agosto de 2007

El que quiera oir que oiga ll


Yo recorro caminos solitarios
voy donde nadie me acompaña
busco lo que nadie quisiera encontrar.
Y cuando desciendo al abismo más profundo
para elevarme por sobre mi humanidad,
no hay alma noble que siga mis pasos
no hay manos calidas,
no hay corazón que comprenda
la esencia de mi sana locura.

Desde lejos me verán quebrar
mi vida para destruirla
y hallar la calma
en la más temible tempestad,
y elevaré mi frente hacia un sol
que se burlará
de mi vil humanidad.
Y le cantaré un blues tristísimo al viento,
porque voy a donde no hay consuelo
voy donde ya nadie oye mi canto.

Cuando regrese,
(si es que alguna vez regreso)
sé que muy pocos me esperarán y otros tantos
no habrán notado que me fui,
aunque haya encontrado a mi paso,
(dígase a mi vuelo)
mil y un palabras adulación o desprecio.

Así es que yo recorro caminos solitarios,
voy donde nadie me acompaña,
y busco lo que nadie quisiera encontrar.