lunes, 31 de diciembre de 2007

De Richard Wagner,

..."que la pasión es mejor que el estoicismo y la hipocresía; que ser honrado, incluso en el mal, es mejor que perderse entregándose a la moralidad de la tradición; que el hombre libre puede ser tanto bueno como malo, mientras que el que no es libre resulta una vergüenza para la naturaleza y no tiene en parte consuelo celestial ni terreno; finalmente, que todo el que desea llegar a ser libre tiene que serlo por sí mismo, y que a nadie le cae la libertad en el regazo como si se tratáse de un regalo milagroso".





miércoles, 26 de diciembre de 2007

Ser finito.
Se ahoga el hombre en mitos.

domingo, 16 de diciembre de 2007

Cadáver exquisíto,


Vos también tenías una máscara
que te impusieron tus ancestros
tu raza, tu escuela
tu fe, tu especie, tu género
y de vez en cuando la T.V,

también un Dios
devorador
que miraba desde altares
tu rezo inocente
de chico

Ya ves,
tu mente ha recibido
una eterna
pulsión de momentos

he aquí la utilidad del olvido,
que la conciencia de sí
ha sido desde siempre
el oirginal pecado
que arrojó al ser
del abismo.

¿Qué hacías cuando te miré?
vos también
habías roto la creencia
de que el mundo era un lugar benévolo
pero a la vez
soñabas con encontrar reposo,
y esa no es tarea
para el hijo del hombre.

así que tuve que marcharme
tras los pasos de mi sombra

yo que soy un vagabundo
sin fines de lucro
sin expensas,
y también
un soñador, un idealista
un incrédulo
que solo
sucumbe
a la pasión impetuosa

y al deseo hostíl
de seguir buscando
un cadáver exquisíto,
un prueba de eternidad,
o de grandeza.

otro domingo,


A veces tenía la impresión de que toda su vida era un camino indefectible hacia ese día hostíl. Le costaba pensar en todo lo que había sucedido. Decidió aniquilar la duda con veintitres canciones de Led Zeppelin. Eso era siempre de ayuda.

Después de todo, eran la seis y media de la mañana y Bernardo estaba solo. Hace una hora estaba rodeado de un par de cientos de rostros grotescos en el bar, y algunos habían sido de su agrado. Sin embargo,

todos eran un adorno.

Todos habían roto la promesa hace tiempo ya.

De no olvidar.

Y esa verdad era muy triste para un domingo a las seis de la mañana.

Así que Bernardo se quedó ahí, sin mucho más que acotar a la farsa de otro domingo del montón.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Maquillajes.

Todo es lucha de poder
y simulacro
de incendio
o de tedio
o de dulce amor.

He logrado apartarme
y boicotearme
insanamente
es un defecto que algunos traemos de fábrica
un desprecio por toda máscara
por más útil que sea.

Es que yo
siempre preferiré ser inútil
a usar
demasiado maquillaje en el rostro.

sábado, 8 de diciembre de 2007

James Douglas Morrison,

diciembre 8 1943 - julio 3 1971
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El 8 de diciembre de 1943, nacía un poeta que supo acompañarme por las sendas oscuras de mi primera juventud.

No dedicaré palabra alguna a su vida ni a su obra. Me limito a rendirle tributo a uno de mis grandes amigos, imaginarios y muertos. Es que la amistad no es de modo alguno un espíritu limitado por el tiempo y el espacio. También, todo aquél que haya logrado desarrollar su oído musical, y su gusto por la poesía (o cualquier otro tipo de arte), podrá entender que esto y aquello son, ni más ni menos que un idioma que prescinde de significados objetivos, de conceptos, de limitaciones. Es decir, yo podría tranquilamente explicarle a usted lo que siento, con un solo de la guitarra del señor Vaughan, o en este caso, unas lineas de la mente de Morrison;


"Te dire algo, ninguna recompenza eterna nos perdonará por malgastar el alba"







jueves, 6 de diciembre de 2007

Locura.

A un rebelde.


Te observo desde fuera
de todo lo que puedas ver
sos tan hermoso
como un niño

salvaje
y tu piel
es la prisión
que sólo un loco cambiaría
por la libertad.

On the road,


Suspiros. Un leve ambiente de desolación y algo así como una promesa que era preferible olvidar. A esas horas la vivat comoedia humana no tenía valor y menos ante el paisaje magnanimo que se imponía a su vista. Cómo había osado dudar de esa grandeza, fue la pregunta que de inmediato vino a instalarse en su mente. Pero siempre terminaba cayendo en la duda retórica, cosa que por suerte, no hacia sino darle impulso a su vida o todo lo contrario, virtud que algunos le aplaudían y otros se apuraban en censurar, como si realmente importara decidirse por tal o cual camino en la vida, todo es maquinación oscura, pensaba, y respiraba tranquilamente el aire frío de la tarde que iba a estar ahí sin lugar a dudas, aunque ella no miráse desde el otro lado de la ventana. El tren era una fila de vagones, color uniforme, que dejaba una impresión neutral a los sentidos. Nada de eso importaba. Había un ligero aire de misticismo en derredor y Julia tenía que acordarse, una vez más, que había algo que ya la había encontrado a ella. Indefectiblemente, remarcó en su libreta y pensó que al menos así no cabía defecto entre el bien y el mal.


sábado, 1 de diciembre de 2007

Seppuku.




Sin querer que nos atrapen.

Sin querer que nos atrapen
caminamos
a veces tendidos en
capas de humo y desolación.

Todos buscan un amor,
un redentor
una muleta,
un descanso de la búsqueda
de no ser atrapados.

Antes,
mucho antes de este tiempo, mi amor
cantábamos y llorábamos
de verdad.
Porque yo creía en la verdad
y también creía en el amor
y en la huída.

Y tu beso era un áncora.

Qué puedo decirte
que no te haya dicho el tiempo,
la verdad es una mujer
diabólica
que devora los pecados
más que ningún cordero.

Y ahora te acomodás
en tus sillas burguesas,
imagino que serán de terciopelo
carmesí
como la pasión que me subyuga.

Me dejaste la impresión
de haber fallado en algo grande y también,
gané con perderte
un ungüento de momentos divinos
que me hubieran sido prescindibles a tu lado.

Leí más libros de los que me robaste,
silbé trescientos noventa y un millón tangos
que no te guardo en ningún cajón
porque decidí aniquilarte
en el momento que cruzaste la puerta
(fue mucho después pero)
no seré yo quien te hable de muertes que ya conocés.

Yo guardo souvenires falsos
en los bolsillos
y en las valijas,
que no he sabido enterrar en ningún lugar
y te perdono porque no hay nada que perdonar
porque el amor también es una burla residente
y la destrucción insoslayable
de toda felicidad
es un hecho que no conocerás
en los rincones de tu prisión holgada,
a eso también lo sabés muy bien.

Mañana suspiraré rendida
por la vejez y la duda,
y me echaré en un sillón
o elegiré morir en la nada de mi gloria.

Porque todos vivimos sin querer que nos atrapen,
todos morimos con un lamento sólo;
que nada ni nadie

nos haya atrapado realmente.